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CASOS CLINICOS PARA RESOLVER

jueves

HTA CON 8 SDG.

Mujer de 41 años sin antecedentes personales ni familiares de interés, con una HTA detectada durante la octava semana de gestación. Acudió en varias ocasiones al servicio de urgencias por metrorragia y astenia, objetivándose cifras de presión arterial (PA) en torno a 160-170/100-110 mmHg. Se prescribió alfametildopa a razón de 500 mg cada 8 horas y dosis progresivamente crecientes sin conseguir un control adecuado de su HTA. 

En la décima semana de gestación la paciente sufre un aborto espontáneo y es remitida a la consulta externa de nefrología. En la exploración física presentaba PA de 162/100 mmHg y FC de 74 sístoles, sin edemas distales ni otros datos de interés.

¿Tomando en cuenta el cuadro clínico, la paciente presenta un cuadro de HTA de tipo?

1.- HTA esencial.
2.- HTA gestacional.
3.- HTA secundaria.
4.- Pre-eclampsia.

1 comentario:

SGP dijo...

HTA secundaria.
Algunos autores recomiendan el análisis de metanefrina y normetanefrina en orina y el estudio ecográfico de las glándulas suprarrenales en gestantes con HTA recién diagnosticada, porque un feocromocitoma puede ser completamente asintomático y letal si no se diagnostica antes del parto. En el caso que nos ocupa, habiéndose descartado una HTA esencial previa y una preeclampsia, se indagó la posibilidad de una HTA de etiología secundaria llegando al diagnóstico de un hiperaldosteronismo
primario mediante las pruebas complementarias citadas en el caso. El tratamiento de elección de la HTA secundaria a un HAP es la eplerenona o la espironolactona, quedando el uso de ambas limitado en la gestación debido al potencial efecto feminizante de la aldosterona en los fetos hombres; no se tiene experiencia con el uso de eplerenona
en el embarazo. Como alternativas terapéuticas se cuenta con alfametildopa, labetalol y amlodipino. La indicación de cirugía durante la gestación debe reservarse para los casos refractarios al tratamiento convenciona o los adenomas mayores de 4 cm. Nuevas técnicas quirúrgicas laparoscópicas en el embarazo han permitido alcanzar una mayor efectividad y un menor riesgo quirúrgico para la madre y para el feto. El abordaje retroperitoneal respecto a un abordaje transperitoneal aporta más ventajas, debido a una menor movilización de los órganos durante el acto quirúrgico y el uso de presiones intraabdominales más bajas.